grandes esperanzas me despertaron hoy
casi casi ausente al deseo de caminar
con la clara convicciòn de que ya puedo volar
esperaba encontrarte al otro lado de la puerta
con el corto vestido gris de otrora
y ese pàlido aroma a rosas negras que no te merecian
hasta que me invadiò una especie de duda
como la que se presenta cuando veo un tren
duplicando el promedio habitual de vagones
cuyo fin se anuncia con excesiva reiteraciòn
voz de angel barroco
mirada de cristal
aliento amazònico
pasos sin huella
invisible
intocable
imposible
implacable
lunes, 19 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentario:
qué lindo como escribís. No tengo palabras para este relato/poesía... simplemente me gusta :)
Publicar un comentario